Poner comida en la mesa será mucho más difícil para millones de estadounidenses a partir de marzo de este año.
Los beneficiarios de cupones para alimentos recibirán cada uno alrededor de US$ 90 menos en beneficios por mes, en promedio, ya que un programa de alivio del hambre por la pandemia llega a su fin en todo el país, tres años después de que el Congreso lo aprobara.
Todos los hogares en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, o SNAP, como se conocen formalmente los cupones de alimentos, verán reducidos sus beneficios mensuales en al menos US$ 95. Algunas familias más grandes podrían experimentar reducciones mensuales de US$ 250 o más, según el Center on Budget and Policy Priorities, de tendencia izquierdista.
“Es algo que la gente va a notar”, dijo Dottie Rosenbaum, directora de Política Federal de SNAP en el centro. “Son US$ 3.000 millones al mes que se destinaban a alimentos que ya no estarán allí”.
Esto está impulsando a que bancos de alimentos y despensas, que ya estaban al límite por el aumento de la demanda, debido al incremento de los precios de los comestibles, se preparen para un nuevo aumento de las necesidades.
