El próximo 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial de las Playas, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la importancia de estos espacios en la vida de los dominicanos y en la industria del turismo, que recibe anualmente a más de 10 millones de visitantes. Sin embargo, existe una necesidad urgente de contar con una legislación clara que regule el uso público de estas áreas recreativas.
Juan Lladó, consultor económico y experto en turismo, enfatiza que las playas son de dominio público y que el derecho a la propiedad privada no puede limitar el acceso de los ciudadanos y turistas a estos espacios. A pesar de que la Constitución dominicana establece que los ríos, lagos, playas y costas nacionales pertenecen al dominio público, Lladó subraya que aún no hay una ley específica que regule su uso, lo que representa una tarea pendiente para el país.
El experto sugiere que cualquier nueva normativa debe establecer claramente los requisitos para el acceso público a las playas, así como obligar a hoteles y propietarios de terrenos costeros a permitir el libre uso de estas áreas. Pone como ejemplo legislaciones similares en países como España, Nicaragua y Costa Rica, que han implementado leyes de protección costera en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Una nueva ley en República Dominicana debería abordar no solo el acceso, sino también la preservación y conservación de las playas, incluyendo medidas para prevenir la erosión y cuidar los terrenos ganados al mar. La necesidad de una regulación integral se hace evidente para garantizar que estos espacios sigan siendo un patrimonio accesible y cuidado para las futuras generaciones.