En un incidente alarmante ocurrido en la cárcel Souza-Baranowski de Lancaster, Massachusetts, dos guardias penitenciarios fueron apuñalados y otros tres resultaron heridos durante una reyerta con presos. El enfrentamiento se desató el miércoles por la noche, y los cinco oficiales fueron trasladados a hospitales para recibir atención médica, según informó Scott Croteau, vocero del Departamento Correccional de Massachusetts. Mientras cuatro de los guardias ya fueron dados de alta, uno permanece en tratamiento, aunque sus heridas no son consideradas de gravedad.
Las autoridades han asegurado la instalación y están llevando a cabo una investigación conjunta con la fiscalía del condado Worcester para esclarecer lo sucedido. Los reclusos involucrados en la agresión han sido trasladados a otras instalaciones, como parte de las medidas de seguridad implementadas tras el incidente.
El Sindicato de Oficiales Correccionales de Massachusetts no tardó en reaccionar, informando que uno de los guardias fue apuñalado en la espalda y en la cabeza. En un mensaje contundente, el sindicato cuestionó: “¿Cuánto más deben soportar nuestros miembros hasta que ustedes decidan protegerlos?”, instando a las autoridades a tomar medidas más efectivas para garantizar la seguridad de los trabajadores penitenciarios.
A este llamado se unieron varios legisladores, como el senador estatal Peter Durant, quien enfatizó que no es la primera vez que se reportan agresiones a guardias en prisión y que es momento de actuar para prevenir futuros incidentes. Por su parte, Shawn Jenkins, comisionado interino del Departamento Correccional, expresó su profunda consternación por lo sucedido y anunció que se realizará una evaluación exhaustiva de los protocolos de seguridad en las instalaciones penitenciarias para proteger a todos los involucrados, tanto empleados como reclusos.