Boeing, el reconocido fabricante estadounidense de aviones, ha anunciado un paro técnico rotativo que afectará a decenas de miles de empleados en medio de una huelga que involucra a aproximadamente 33,000 trabajadores en el noroeste de Estados Unidos. Kelly Ortberg, presidente de la compañía, comunicó a sus empleados que esta medida impactará todas las áreas operativas dentro del país.
Según Ortberg, la estrategia busca “limitar el impacto” de la huelga y consistirá en un esquema donde los trabajadores afectados tendrán una semana de paro técnico cada cuatro. La situación se ha intensificado tras los recientes anuncios de Boeing, que incluyen drásticos recortes de gastos como respuesta a la protesta laboral. Entre las acciones previstas se encuentran la implementación de licencias temporales, la congelación de nuevas contrataciones y la suspensión de ciertos aumentos salariales.
La huelga comenzó a raíz del rechazo del 94.6% de los trabajadores representados por el sindicato IAM Distrito 751 a una propuesta de convenio colectivo presentada el 8 de septiembre pasado. Este movimiento laboral ha paralizado las operaciones en dos plantas clave de Boeing ubicadas en Renton y Everett, donde se ensamblan modelos cruciales como el 737 MAX y el 777 de carga, provocando retrasos en las entregas.
El sindicato IAM Distrito 751 informó que las conversaciones entre las partes concluyeron sin un acuerdo, aunque se mantienen abiertos a futuras negociaciones. Cabe destacar que la última huelga en Boeing, que emplea a alrededor de 170,000 personas, tuvo lugar en 2008 y se extendió por 57 días. La situación actual plantea un desafío significativo tanto para la empresa como para sus trabajadores en medio de un clima de incertidumbre.