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Más sacerdotes exiliados y desterrados: la persecución religiosa de Ortega no cesa en Nicaragua

Cinco religiosos han sido desterrados y diez han huido del país en un clima de hostigamiento que incluye ofensas, profanaciones de templos, insultos y amenazas de muerte

Monseñor Rodrigo Urbina llegó a tiempo al aeropuerto de Miami el viernes 27 de enero para tomar el avión que lo llevaría de regreso a Nicaragua, donde es párroco de la iglesia San Juan Bautista, un templo enclavado en el barrio indígena de Sutiaba en la ciudad de León. Todo marchaba bien hasta que los dependientes de la aerolínea le notificaron que las autoridades de su país, es en los últimos meses, en medio de la persecución religiosa que la pareja presidencial mantiene contra la Iglesia católica.decir el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, no habían permitido su ingreso. No pudo abordar y desde ese momento el religioso quedó desterrado, presa de

El destierro de monseñor Urbina ha sido confirmado por fuentes eclesiales, entre ellas el vicario general de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Carlos Avilés, una de las pocas voces pastorales que aún responde las consultas de los periodistas en un ambiente de terror para los religiosos católicos. Los párrocos sufren sistemático hostigamiento policial y judicial por criticar las violaciones a los derechos humanos por parte del oficialismo desde abril de 2018, cuando policías y paramilitares cometieron una matanza de más de 350 personas, el saldo más fatal de una represión muy variada y encarnizada.

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